Prologo
Con el necreoseismo desbaratado, la energía de la vida florece con más ímpetu, Alarielle se dirige hacia el roble de las eras pasadas, y desde allí intentara reemplazar la maldición de la muerte por una nueva vida.
Se abrieron camino combatiendo a los hombres bestias que
ocupaban aquellas tierras que una vez fueron verdes y llenas de vida, hasta
llegar al inmenso árbol caído, su ejército formo un circulo alrededor no
dejando pasar a ninguna de aquellas viles criaturas del caos mientras ella, la
reina eterna, subía a las raíces del árbol y entonaba su canción de magia.
El roble se estremeció con la canción alimentándose de las
almas que caían muertas por los Sylvaneth, el rio Vitalis volvió a fluir limpio
limpiando la tierra de la corrupción de Nurgle y poco a poco el gran árbol se
irguió clavando sus raíces gruesas como troncos de árboles, y recuperando el
color de la madera viva.
Mientras la lucha seguía alrededor, brotaron bellotas de oro
que contenían dentro formas fetales, que cayeron al agua y se abrieron con la
magia del renacimiento de Alarielle, las formas pasaron por las distintas
etapas de la vida hasta crecer como adultos en unos pocos segundos, portaban
largas flautas y la reina eterna les dio la bienvenida a sus nuevos hijos.
El cuerno lúgubre que en las guerras de los portales tanto
sufrimiento había llevado a los Sylvaneth fue destruido por completo y
Alarielle le pareció volver a ver Athel Loren ante sus ojos.
Los warsong revenants alzaron a los cielos a las criaturas
mientras hacían sonar la canción de la esperanza, la tierra misma rejuvenecía y
la melodía sylvaneth provocaba en la tierra un renacimiento para defenderse de
las oscuras fuerzas del caos. Aquí en Ghyran empezó hasta extenderse por los
demás reinos y provocar algunos acontecimientos que ni la propia Alarielle pudo
ver.
Acto 1
Excelsis es la principal ciudad del Orden en Ghur, acosada
por el mismo reino y por constantes ataques de orruk, vampiros y agentes de
tzeentch. La lanza del mundo que fue, tiene la capacidad de ofrecer visiones
del futuro a quien consume pequeños fragmentos de sigmarita de la lanza, por
eso la ciudad es codiciada por todo poder arcano de los reinos mortales.
A raíz de prohibir toda clase de magia en la ciudad, la
hermandad piedra nula dirigida por Odo Maulgen, mataba a todo aquel que usara
magia o rito que pudiera levantar suspicacias, los que más sufrieron fueron los
aelfos, después de que el consejo de la ciudad dictara que no se quemara ni
matara gente por las calles, la hermandad secuestraba a los “culpables” y los
llevaba al salón del baile que la hermandad había convertido en su cuartel
general y donde habían colocado más de 600 espejos para que los aelfos se
vieran reflejados mientras morían.
El cazador de brujas Galen Ven Denst de la orden de Azyr y
su hija Doralia, investigan todo lo que está sucediendo y entonces tienen una
visión producida por los Seraphon de una incursión skaven y unas criaturas
daemonicas que surgen de espejos. La familia Ven Dest son descendientes del
ahora Stormcast Ionus Crypborn.
Padre e hija consiguen avisar a la huestormenta de la ciudad
ante la revelación que han tenido y en ese mismo momento el ataque skaven
empieza, el segador blanco combate junto a los cazadores de brujas y ante el
ataque por sorpresa de los skaven, los stormcast deciden llevar una carga con
sus dracoth por dentro de la ciudad arrasando con todo lo que encuentran,
evocators en dracoline les siguen detrás y con esta carga consiguen cerrar los
roejeros y expulsar a los skaven.
Mientras tanto en otra parte de la ciudad, dos formas salen de uno de los espejos bañados por la sangre de aelfa, Synessia y Dexcessa se miraron y sonrieron.
Acto 2
Kragnos era una fuerza de la naturaleza sin igual, superior
a sus iguales, luchaba y crecía cada vez más y los orruk lo veneraban por su
vehemencia y poder destructivo, le hacían ofrenda de huesos de bestias cazados
por ellos, que kragnos devoraba haciendo más poderoso al alimentarse con la
esencia del tuétano de los huesos.
Se creó una alianza con los dracónicos para luchar contra
las bestias shagooth adoradoras del caos que habían venido de Azyr y reclamado
tierras en Ghur, se les venció casi aniquilándolos por completo, pero la rabia
de kragnos no tenía fin y empezó una guerra que mataría a dos imperios.
Kragnos y sus guerreros más fieles combatieron a los
dracónicos haciéndoles desaparecer casi por completo, en venganza destruyeron
al pueblo de kragnos y este persiguió a los últimos dracónicos, hasta matarlos
y pisotear sus huevos. Dos hermanos dracónicos conectaron mentalmente con Lord
kroak otra raza descendiente de Dracothion y les entrego los últimos huevos de
su especie para que los salvaguardara en sus templo-naves a cambio los Seraphon
urgieron un plan contra kragnos.
En la batalla que se está llevando a cabo en lo alto de una
montaña, mientras pisoteaba y destruía toda civilización dracónica, los slann
abrieron la montaña y junto a Dracothion y magia atemporal, lo enterraron
cerrando la montaña e impidiéndole salir de ella.
Con el hechizo de la vida de Alarielle, la montaña crujió y
kragnos busco la salida hasta encontrarla, por fin fue liberado y se dispuso a
encontrar a su pueblo, pero nada quedaba ya, ninguno de los suyos ni lo que una
vez fue su hogar, en su lugar vio una ciudad de humanos y mientras sentía la
rabia volver a recorrer su cuerpo, dicto que aquella ciudad caería.
El gran waagh de Gordrakk iba camino de Excelsis, con Skragrott
interpretando las visiones de la luna malvada, por desgracia no habían sido
suficientes para tener los tres trofeos con los que pretendían derribar la
ciudad, aun así, el empeño de Gordrakk no cejo.
En su camino dio con Kragnos, y se lanzaron al combate
ninguno de los dos pudo con el otro y quedaron impresionados, Skragrott detuvo
la pelea antes de que se destrozaran pues Gordrakk sabía que no podría con él a
la larga, se unieron con un mismo fin, la ciudad de Excelsis y el gran waagh de
orruks, mega gargantes, troll y demás criaturas puso camino a la destrucción de
la ciudad de Sigmar.
Acto 3
La ciudad de Excelsis era un caos por los acontecimientos
que habían ocurrido recientemente, se esperaba la llegada del gran waagh y
todos los habitantes se afanaban por crear las defensas adecuadas ante lo que
se aproximaba. Lord kroak llego a la ciudad para interponerse una vez más a la
bestia recién liberada.
La Lord-Castellant Meloria Evenblade diviso al ejercito
orruk, repleto de toda clase de criaturas y entre ellas un ariete, un enorme
cráneo de toro que no podía ser más que de una bestia divina, no pensaban
escalar las murallas, sino destruirlas.
El fuego se concentró en destruir el ariete que empujaban 12
mancrusher y un megagargante en su retaguardia, pero ni los gyrocopteros ni la
artillería podía con la magia de los huesos de una bestia divina. Cuando llegó
hasta la puerta y la golpeo las runas defensivas que Lord kroak había grabado
estallaron partiendo el ariete en mil pedazos.
Fue entonces cuando Kragnos apareció, acompañado por cien
jinetes orruk en gore-gruntas, cargó contra la muralla de la ciudad y fue capaz
de derribar hasta un kilómetro de muralla y se revelaron los túneles skaven que
las habían socavado.
Mientras tanto desde la guarida de la hermandad piedra nula,
una hueste de slaanesh apareció de los espejos y emprendieron marcha hasta el centro
de poder de la ciudad, con los defensores ocupados en las murallas no tendrían
oposición.
El cielo se abrió y los Astral Templars aparecieron para
luchar junto a sus hermanos knight Excelsiors, la batalla también discurría por
el puerto y al tercer ataque fue cuando superaron las defensas portuarias, las
puertas de la ciudad ya estaban abiertas por varios frentes.
Skragott hizo su aparición en la ciudad y a su orden la
compañía de ogors mercenarios que había reclutado la ciudad para su defensa se
volvió contra ellos, los defensores que repelían las armas cortas de los grots
no pudieron frenar las armas toscas de los ogors, mientras tanto, una flota de
barcos negros apareció en el puerto, Morathi había venido en ayuda de la
ciudad.
La marea verde perdía fuerza según penetraba en la ciudad,
al luchar entre edificios y callejones era más fácil contrarrestar su número y
las hijas de khaine eran expertas asesinas.
El Segador Blanco junto a los Ven Denst fueron a combatir al
recién nacido, Cerus Sentanus se sacrificó acabando con Dexcessa y padre e hija
volatilizaron a Synessa.
Morathi y kragnos se encontraron, mientras luchaban, Morathi
sintió la presencia de Lord kroak y al ver que ella no era capaz de vencer al
Dios de los terremotos ideo un plan junto al seraphon, este proyecto un portal
con la imagen de una ciudad dracónica, morathi se ofreció de cebo y cuando
kragnos reconoció la antigua ciudad de sus enemigos y vio derruida y ardiente
Excelsis, reto a Morathi para un futuro y atravesó el portal desapareciendo en
un estallido de luz.
En el reino del caos aparecieron Dexcessa y Synessa y junto
a ella estaba be´lakor burlándose de no haber conseguido lo que planeaban,
ellas le contestaron que la semilla ya está plantada que la alianza del orden
entre humanos y aelfos se romperá, que solo hace falta tiempo, el mismo tiempo
que necesita la tormenta de be´lakor para ocupar los cielos de todos los
reinos, aunque el tiempo se agota, pues un Dios duardin y poderoso ha
regresado.
Teclis ha despertado otras fuerzas para combatir al caos, un
enemigo por otro para terminar la guerra, pero Nagash aparece en el campo
astral de la meditación de teclis y le dice que la guerra apenas ha empezado,
que al final se hará con su alma y Teclis duda por primera vez.
En un pantano de ghur aparece kragnos y los habitantes orruk
del pantano lo ven como el Dios de sus pictogramas, lo reconocen como la
“beztia”.
Junto a Morathi eran 12 en el consejo, lo mínimo para tomar decisiones y el juicio se llevaría a cargo del Celestant Prime por la traición y golpe de estado en Anvilgard, cuando el juez estaba dispuesto a pedir la cabeza de Morathi, un duardin de barba blanca, enorme y de gran poder entro en la sala, pidió clemencia para la aelfa, se presentó como Grungni y pidió que trabajaran juntos por lo que estaba por venir.



No hay comentarios:
Publicar un comentario